10.31.2013

CONRADO

Se quedó en la iglesia el sacerdote, quien esperaba encontrar algo en compañía del hombre que dirigía aquella iglesia, platicaron por horas sobre la chica que parecía alimentarse de sombras.
– ¿Hace cuánto que viven en compañía de esa criatura? –pregunto Conrado
–Hace unos ocho o nueve años aproximadamente –contesto el sacerdote a cargo de aquella aldea
– ¡Ósea que esa mujer lleva asesinando personas desde hace tantos años y no han intentado nada! –exclamo Conrado un tanto molesto
–Claro que lo hemos intentado, pero esta comunidad ya ha perdido a tantos pastores que no quisieron que yo lo hiciera, luego de un intento fallido de mi parte los aldeanos no quisieron que yo lo volviera a intentar –continuo el sacerdote de la iglesia –Aquella vez pude darme cuenta de que no era un demonio cualquiera, de hecho, no estaba seguro de que fuese un demonio, pero su ira era tan grande, también pude darme cuenta de que no era exactamente una mujer, más bien era como la sombra de una mujer ya que no proyecta sombra alguna y tampoco parece poseer un cuerpo, es extraño pero; eso es lo que pude ver. ­–dijo finalmente aquel hombre.
–Entonces, quiere usted decir que esa cosa no es más que una simple sombra ­–dijo Conrado pensativo. ¿Sería posible que esa fuera una pista clave para poder vencer a aquella criatura nocturna?
–Es posible, aunque no me atrevo a afirmar nada Conrado ­–volvió a decir el sacerdote.
–Pero hay algo que aun no entiendo, ¿Por qué no asesina a diario? ¿Por qué no tiene una frecuencia de asesinatos exacta? hemos enfrentado a otras bestias y todas tienen un patrón, por ejemplo los vampiros cazan una o dos meses al mes para alimentarse y los hombres lobo cazan solamente en luna llena, pero ella no es así según entiendo alguna idea de ¿Por qué?­ –pregunto Conrado
–A decir verdad, no lo sé – dijo un tanto decepcionado el sacerdote.
–y, ¿alguna idea de donde pueda esconderse aquella criatura? ­–volvió a preguntar Conrado
–No, algunos dicen que el cementerio, otros que de las colinas del lado norte, y otros que proviene de las afueras de la aldea, pero nadie está seguro. – dijo nuevamente el sacerdote.
­–Escuche que puede ser de la casa que está en la colina de la entrada ¿Qué hay de ella? –pregunto Conrado otra vez.
–Muchos dicen que Maurice es un hechicero, pero un hombre como él no sería capaz de ello, siempre viene a la iglesia y aunque es un hombre poco social, no es más que víctima de su propia desgracia, quedo viudo hace unos treinta años calculo y desde entonces parece que no está interesado en nadie más, creo que amaba verdaderamente a su esposa. Aunque debo decir que no viene por aquí hace algunos días, he pensado en ir a verlo; tal vez esté enfermo. ­
Y sin más nada que decir, Conrado pensaba en cómo encontrar el escondite de aquella mujer que salía todas las noches a pasear y a atormentar a las personas cuando se vio interrumpido por el sacerdote de la aldea.
–Ahora que lo recuerdo, tengo algunos escritos con fechas de los asesinatos pensando en que pudiera encontrar la razón por la que esta mujer asesina, tal vez te sirvan.
Y aceptando Conrado fue en compañía de su colega a la biblioteca privada de la iglesia, esperando poder analizar los escritos.

10.26.2013

ENTRE LA DUDA Y LA CERTEZA

La mañana se levantaba con el miedo a flor de piel, la mujer de las sombras había asesinado a otro inocente y nadie sabía cómo detenerla. En los jardines de la iglesia se encontraban los cuatro exorcistas tratando de resolver el misterio, estaban seguros de que lo que habían visto no era nada parecido a lo que antes habían enfrentado, tenían ante ellos a una mujer que no parecía ser humana, pero tampoco era un fantasma, no era un demonio y tampoco era una ilusión, era algo aún más aterrador, ninguno podía decir con exactitud lo que era y por primera vez tenían dudas y miedo, pues aunque ya habían enfrentado a cientos de criaturas extrañas nunca se habían sentido tan inseguros…
–Aun no puedo creer que lo que paso– dijo Casandra desconcertada –Aquella criatura era una mujer pero, ¿Qué clase de mujer? ¿Qué clase de criatura asesina a otros de una manera tan cruel? –.
–No estoy seguro de lo que esa cosa era, pero sí sé que será difícil vencerla– replico Leonard
–Y, ¿Cuál es el plan? –Preguntó Conrado, –Nos han dicho que las biblias no le hacen nada–.
­–Yo propongo que ataquemos directo, que la enfrentemos y acabemos con ella –dijo Ezequiel –Creo que eso es mucho más efectivo–.
–Suenas algo desesperado Ezequiel ­–dijo Casandra.
–Tranquilícense –replico Conrado tenemos que tener un plan y tenemos que conocer con que estamos tratando a fondo.
–Nos han dado varias versiones y todas coinciden, pero no nos llevan a nada concreto, ¿Cómo esperan que hagamos un buen plan? –dijo Casandra defendiendo su punto de vista.
–Pero aun así debemos estudiar más a esta criatura –interrumpió Leonard
­– ¿Y esperar a que mueran más inocentes? ­–volvió a escucharse a Casandra. – ¡No estoy de acuerdo! debemos actuar cuanto antes de ser posible esta misma noche–.
­–Entonces, ¿Qué sugieres? –pregunto Ezequiel un tanto molesto por la actitud de su compañera.
Sin más que decir, todos guardaron silencio hasta que los cuatro acordaron separarse e ir a investigar por su cuenta algo que los llevara a comprender mejor a la criatura a la que se tenían que enfrentar, acordaron reunirse con toda la información que pudieran recolectar y sus respectivas armas unas horas antes de que anocheciera para llevar a cabo un plan y atacar a la misteriosa y hermosa bestia.

10.17.2013

EL PRIMER ENCUENTRO CON LA DAMA DE LAS SOMBRAS

La noche caía sobre aquella pequeña población que aún no estaba segura de si debían confiar en aquellos que habían llegado horas atrás.
Se encontraban en una taberna escuchando lo que la gente pudiera decir sobre aquella criatura de las sombras, primero se oyó hablar al dueño de la taberna, quien dijo que era una bestia horrible, que parecía más la hija del diablo que el fantasma de la princesa, otros decían que ni siquiera era mujer, que era una abominación de la noche, pero las palabras más fieles fueron las del campanero quien muchas veces la había encontrado en la madrugada cuando repicaba para la misa de la mañana y este dijo:
­–Estoy seguro de que esa cosa no es un fantasma, ni siquiera es una bestia, tampoco parece ser hija de los infiernos, estoy casi seguro de que esa mujer es humana– todos lo miraron con extrañeza y continuo diciendo –Ella es una criatura misteriosa, de belleza singular, la he visto asesinar pero no asesina a aquellos que son valientes, sino a aquellos que le temen, no estoy seguro de el tiempo que transcurre antes de  su siguiente asesinato, pero lo que sí puedo decir es que aquel que no le teme está a salvo–.
­–Pareces saber mucho de ella ¿no es así?­– pregunto Casandra casi asegurando que el hombre tenía algo que ver con que dicha mujer  atormentara a todos los aldeanos.
–Este no es momento para hacer especulaciones Casandra­– replico Leonard, creo que si este hombre nos está diciendo esto es porque él puede ayudarnos. – ¿sabes hacia donde se dirige al salir el sol? –, el hombre negó con la cabeza.
–Se dirige a la casa abandonada, a la casa de ese maldito brujo– se escuchó la  voz de un leñador.
–Nadie nos asegura eso  dijo el sacerdote del pueblo, –Maurice es un buen hombre, siempre viene a la iglesia, aunque hace un par de días que no lo he visto, me pregunto si habrá sido víctima de la doncella de las sombras.
–Tal vez deberíamos averiguar que paso con él– dijo Ezequiel.
De pronto un grito ahogado se escuchó en la calle, todos salieron a ver qué era lo que pasaba, una mujer señalo al otro lado de la calle y lo que vieron fue impactante, una mujer vestida de negro estaba asesinando a un hombre, todos pudieron ver que aquella misteriosa criatura tenía la gracia y la belleza de una bailarina, pero que era como un arma mortal, ninguno de los cuatro caza fantasmas habían visto algo parecido, la mujer parecía ser únicamente una sombra, no parecía tener cuerpo, pero tampoco proyectaba una sombra, se veía únicamente una mancha negra con forma de mujer, era aterrador.
Leonard no perdió tiempo y salió corriendo en dirección a ella, Casandra y Conrado trataron de detenerlo pero no lograron, estaban seguros que antes de atacar a la misteriosa chica, debían estudiarla pero así era León  (como lo llamaban ellos) muy impulsivo.

Cuando Leonard llegó a donde se encontraba la mujer pudo ver como lo mataba de la forma más atroz que nadie pudiera haber visto, se quedó paralizado un momento y justo cuando la mujer terminó de cometer su crimen miro hacia el cielo, después miro a Leonard, dio media vuelta y siguió su camino; Leonard que no comprendía porque no lo ataco si se sentía paralizado por el miedo, miro hacia el cielo pensando en lo que buscaba aquella mujer pero solo vio a la pálida luna, después de eso se reincorporo y salió corriendo de tras de ella para saber hacia dónde se dirigía, noto que la mujer lo había detectado pero ésta no hizo por ocultarse o querer escapar más rápido, simplemente siguió su camino en dirección hacia el horizonte, pasaron horas y cuando al fin los primeros rayos del sol tocaron los tejados de la aldea Leonard pudo ver como aquella mujer se ocultaba entre las sombras de las casas y ahí se desvanecía viajando a través de las sombras a una velocidad que no pudo verla en qué dirección se marchó.

10.04.2013

LLEGADA A LA ALDEA

Los pálidos rayos de sol que lograban filtrarse a través de les viejas cortinas de la gran mansión donde Leonora vivía la despertaron de una terrible pesadilla, creía haber soñado la muerte de algún aldeano la noche, no sabía que eso no era un sueño, sino que lo había presenciado y que había sido ella quien lo había matado. De repente algo muy peculiar llamo su atención, afuera cerca de su casa se escuchaba a una gran muchedumbre que parecía estar preocupada y al mismo tiempo extasiada, se levantó y asomo ligeramente su mirada a través de las cortinas rotas, alcanzo a ver que cuatro personas estaban llegando en un carruaje a la pequeña ciudad, eran tres hombre y una mujer; trato de no tomarle importancia y regreso al interior de su lúgubre y desolada casa, habían pasado solo unos días desde que su padre había muerto y aunque había continuado con su vida, extrañamente no le hacía falta nada la canasta de fruta de la que diario comía, seguía llena de fruta fresca, aún tenía alimentos que no parecían podrirse, ¿Cómo era eso posible?, segura estaba que esa era la razón que la obligaría a salir de su casa, pero aunque todos los días hacia sus actividades normales, no parecía que nada en aquella casa cambiara.

Mientras tanto en el pueblo los cuatro nuevos residentes se presentaban a los aldeanos, primero estaba Conrado, el sacerdote; era un hombre joven bien parecido, de cabello castaño y ojos azules, con carácter bondadoso y un alma completamente caritativa. Después estaba Ezequiel, uno de los guerreros (como así le gustaba que lo llamasen) era un hombre alto moreno y bastante fornido con una mirada y un carácter que parecía intimidar hasta la más escurridiza de las criaturas, de aspecto cruel pero al mismo tiempo misterioso. También se encontraba en el grupo Leonard, un joven apuesto, de ojos castaños y piel morena, parecía que era un hombre con carácter misterioso y malicioso, pero al mismo tiempo parecía estar lleno de bondad y amistad. Por ultimo estaba Casandra, una mujer de belleza incomparable con un carácter fuerte y valiente, en sus ojos parecía ocultar mucho más que dolor y rencor por su horrible pasado, pero parecía una buena chica.

Todos ellos fueron bien recibidos en la aldea y esperaron encontrarse pronto con la bestia que supuestamente atormentaba a aquella multitud.

9.19.2013

II PREMIOS EL CLUB DE LAS ESCRITORAS




A todos mis lectores, a los que son fieles y los que no lo son tanto les quiero compartir que me he inscrito al concurso que organiza el club al que pertenezco EL CLUB DE LAS ESCRITORAS y me he inscrito en las categorías de:

PREMIO A LA MEJOR HISTORIA

PREMIO AL MEJOR DISEÑO

PREMIO AL MEJOR ESCRITOR/A

Esperando que las cosas salgan bien, conoceremos los resultados durante el mes de Octubre, para conocer las bases de dicho concurso pueden hacer clic aquí

La Ninfa Celtica les agradece que estén al pendiente del bosque y que lean sus historias.

9.12.2013

EL CONDE DARIO Y SU MIEDO A LAS SOMBRAS

La leyenda de la chica de las sobras había recorrido ya varias poblaciones cercanas, con el rumor de que aquella mujer pudiera ser el fantasma de la princesa Rebeca, desaparecida hacía más de 27 años. Muchos sacerdotes que habían creído en dicho mito habían viajado desde muy lejos para intentar exorcizar a la temible criatura; sin embargo, ninguno de ellos lo había logrado todos habían muerto entre la intimidante oscuridad de la noche.
El conde Darío, que aterrado estaba de que efectivamente esta chica de las sombras pudiese ser la princesa desaparecida y que estuviese buscando su venganza, mando llamar a un grupo de alquimistas y caza fantasmas que provenían de Londres, sabía que este singular grupo había logrado salvar a muchas de las ciudades aterradas por bestias y fantasmas tiempos atrás, desde Transilvania hasta San Petersburgo.
Así que mando traerlos a Francia para que se encargaran del asunto de la temible chica.

Era una mañana hermosa cuando este grupo de caza fantasmas llego al palacio donde gobernaba cruelmente aquel conde que se creía el rey y absoluto soberano de toda Francia. Le sorprendió que el grupo estuviera conformado únicamente por cuatro personas que no rebasaban los 38 años de edad, el grupo estaba conformado por un sacerdote que parecía ser el más grande de ellos y quien aparentemente lideraba a dicho grupo, también iban otros dos hombres que parecían ser expertos en el manejo de armas y por último estaba una mujer que decía conocer por completo el mundo que rodeaba a las fuerzas oscuras ya que ella provenía de una familia que fue convertida en hombres lobo, siendo ella la única que logró escapar de ser mordida por estos monstruos.
El conde les dio las indicaciones de a donde debían dirigirse para encontrarse con lo que podría ser la peor de sus pesadillas, les explico que dicha aldea comenzaba a encontrarse vacía por las muertes que habían ocurrido, que otros habían tenido la oportunidad de marchase y por lo tanto la población era muy poca.

Tras explicarles todo con detalle, dio órdenes de fueran descansar y que partieran a la mañana siguiente.

8.06.2013

CARTA DE UN PADRE A SU HIJA

Se encontraba en la habitación en la que vio a su padre por última vez, recordando todos esos momentos en los que él le cantaba todas esas canciones que la transportaban a un mundo diferente, de repente noto que había una pluma con la tinta derramada sobre el escritorio de su padre y, justo a un lado una hoja que parecía su padre estaba escribiendo, la tomo y le sorprendió ver que era para ella, era una carta que su padre estaba escribiendo al parecer el día que fue atacado, esto era lo que aquella hoja de papel decía:

Querida hija mía…
No sé por dónde empezar a decirte todo esto, pero ya no puedo seguir callando todo lo que me aflige y que con cada día que despierto y te veo, vuelvo a los recuerdos de años atrás en los que las cosas eran mucho más tranquilas y bellas, sé que nunca hemos hablado de cosas que nos conciernen a ambos. La primera de todas es tu madre, y lo cierto es que aunque tú nunca tuviste la dicha de conocerla ella te amaba con toda su alma, debo admitir que de no ser por ella probablemente no estarías con vida, ella te salvo a ti y a mí de una terrible desgracia cuando escapábamos de una masacre en la capital del reino; pensaras que fui un cobarde al salir huyendo contigo en brazos, pero créeme cuando te digo que lo hice para salvarte, que aunque intente detenerla y salvarla a ella también, no lo logré, te aseguro hija mía que de todas la cosas maravillosas que me pasaron una de las más grandes fue haber conocido a tu madre, la ame como a nadie en la vida y claro, cuando naciste la cosas fueron aún más hermosas porque tú eras la bella luz de nuestros días.
Debo decir que no todo lo que hice en el pasado fue bueno, ya que siendo una familia de campesinos no contábamos con los recursos necesarios para tener todo aquello que deseábamos y anhelábamos para notros como pareja y como familia tras tu llegada, así que decidí hacer algo que me convirtió en un monstruo, vendí mi alma para poder darte todo lo que te he dado, no me arrepiento del todo pues gracias a ello pude criarte y darte una buena educación, gracias a ello eres una mujer hermosa, talentosa e inteligente; sin embargo debo decirte que a pesar de todo ello, he tenido que ocultarte del mundo pues representas un peligro para ti misma y para…


Ahí terminaba la carta con una enorme mancha por la tinta que había caído sobre la hoja, no sabía lo que su padre estaba por decir, pero si le intrigaba el hecho de mencionará que ella era un peligro, ¿un peligro para quién?; la carta decía que para ella misma pero ¿Cómo era eso posible?, en realidad no había más información en aquella carta y no estaba segura de lo que las palabras de su padre representaban; por otro lado no concebía la idea de que ese hombre al que ella admiraba y creía lleno de bondad hubiese vendido su alma al diablo, era evidente que lo hizo por el bien de su madre y el de ella pero aun así le costaba creer que ese hombre hubiera llegado a tal grado de desesperación y sin más que pensar decidió salir de aquella habitación vacía.

7.28.2013

INGENUA Y ATERRADA

En la oscuridad de esa tenebrosa casa bañada por la pálida luz de las velas se encontraba aquella delicada mujer que parecía estar decepcionada de la vida, se encontraba molesta y al mismo tiempo aterrada, no sabía cómo continuaría con su vida, ni siquiera estaba segura de si quería seguir viviendo, aún no podía comprender como era posible que se hubiera quedado sin nadie en la vida, jamás conoció a su madre pues hacía años que había muerto, no sabía si llego a tener algún hermano o hermana y su padre había muerto días atrás dejándola con una amarga sensación de soledad y millones de preguntas que jamás fueron respondidas, tampoco conocía a nadie en aquella aldea donde creció, y aun cuando en su mente había visto infinidad de personas estaba segura de que no conocía a ninguna. No estaba segura de querer salir a ver cómo era todo haya afuera, tenía miedo de todo aquello que segura estaba, era desconocido, para ella el único mundo real que existía era el que se encontraba dentro de esas enormes paredes que la rodeaban desde que ella tenía memoria. No sabía nada de lo que pasaba haya afuera aun cuando había leído infinidad de libros que le describían todo lo que se encontraba fuera de esa puerta tras la que siempre se vio aprisionada, y aunque parecía que todo lo que había después de esos límites era maravilloso, nunca tuvo el valor siquiera para asomarse por la ventana, la únicas veces que llego a hacerlo era en la noches antes de ir a dormir, porque pensaba que en la oscuridad se encontraba a salvo, sin saber que la noche era lo que realmente le hacía daño.
Recordaba que en esos libros viejos que leía y releía había millones de cosas para aprender y millones de historias fantásticas llenas de aventuras para vivir, caballeros que iban a las guerras de cruzadas, princesas que encontraban el amor, hadas que revoloteaban felices en sus bosques, guerreros que mataban dragones, todas aquellas historias que estaban llenas de escenarios maravillosos llenos de colores, olores y sabores; y sin embargo, ella no estaba segura de sentir algo de lo que los personajes sentían, no sabía lo que significaba una promesa, tampoco sabía la importancia que tenían las palabras en la poesía, no estaba segura de saber lo que era libertad, y mucho menos sabía lo que significaba amar, aun cuando sus historias describían con todo detalle este tipo de escenas, sentimientos y emociones ella nunca logro comprender lo que representaban, para ella solo eran fantasías y sueños que estaban más allá de su alcance como si se encontraran en algún lugar remoto.
Recuerda que siempre se sintió como la chica de largos cabellos dorados, que atrapada en una torre esperaba todos los días la visita de su madre, hasta el día en que ella la descubrió con aquel apuesto caballero que también la frecuentaba en aquella vieja mazmorra.

Así era la vida de Leonora en aquella inmensa casa donde ahora parecía mucho más grande debido a la ausencia de su amado padre.

7.12.2013

LA VOLUNTAD DE LA SOMBRA

Por las noches Leonora descansa, o al menos eso es lo que su mente cree, no sabe que su cuerpo sale a respirar el frío aire, que sus pies descalzos sienten la yerba entre sus dedos, que su alma está en trance mientras su sombra se encarga de poseer todo lo que a ella le pertenece.
Sin saberlo, la luna es la que maneja la voluntad de la sombra; sin saberlo la sombra es la que está frente a las personas, sin saberlo; la mujer de las sombras asesina inocentes para saciar su hambre de malos recuerdos, de maliciosas y vanas esperanzas. ¡Claro! no todos los días asesina personas que embriagadas por el miedo al caer la noche se ocultan temiendo ser las siguientes en la lista de víctimas de esta mujer; lo cierto es, que no hay lista alguna, simplemente asesina a las almas más vulnerables… las que más miedo tienen, ella huele el miedo y lo saborea, convencida está de que esas son las presas que están más a su alcance. ¡Sí! esta sombra persigue a todo aquel que le teme a la noche, la lista de muertos entre sus manos aumenta con cada día que al parecer está controlado por azares del destino, puesto que no sigue un patrón pueden pasar semanas antes de que ocurra un nuevo homicidio pero también es cierto que puede haber asesinatos hasta cuatro días seguidos, y de igual manera puede ser uno solo el que esté en peligro, pero también pueden ser varios los que no tengan la dicha de volver a ver la luz del día.
Sí, al caer la noche Leonora es víctima de una cruel pesadilla que ni siquiera ella sabe que pasa todos los días, debe ser perturbador para una chica como ella pasar la noche, en especial esas amargas noches en que realmente tiene pesadillas y no puede despertar porque su cuerpo está a merced de una mujer que aunque es ella misma, no es en esencia la mujer bella y frágil que mira cada vez que esta frente al espejo, ¡Sí! es muy cierto cuando digo que sigue siendo una mujer bella, que parece ser la flor que crece en la adversidad de la belleza pero también es un ser maligno, que inspira temor; un ser que es de naturaleza salvaje, que carece de fragilidad y de bondad, es un ser que vaga entre las sombras, que vive entre la fragua del mismo infierno cada vez que absorbe la esencia vital de una persona, es extraña la forma en la que asesina, pues jamás ha obtenido sangre, jamás ha apuñalado a otro ser, jamás ha asfixiado o ahogado a ninguna de sus víctimas, basta con poner un dedo sobre la piel de su presa para absorber la energía maligna que alberga ésta en su sombra, así es; la asesinada es la sombra del hombre, mujer, niño o anciano al que ella toca, si muere la sombra; muere el cuerpo y el alma junto con ella.

¡Oh cruel destino! que asechas a esta mujer que no tiene la culpa de nada, libérala de estas cadenas que la atan al infierno, infierno que escala tratando de escapar y que lejos de estar cada vez más afuera, se hunde más con cada noche que pasa.

7.05.2013

LOS FANTASMAS DE LEONORA

Ya han pasado más de 7 años desde que Leonora sufrió esos cambios drásticos por culpa de un maleficio, está ahí sentada mirando a través de la ventana preguntándose ¿Cómo es que jamás salió de aquella fría y lúgubre casa?, recuerda que desde niña tuvo siempre educación en casa, recuerda todas esas lecciones de historia que a ella le fascinaban; también regresan a su mente todas esas historias de princesas y brujas, llenas de magia y de belleza sutil y sublime, recuerda que siempre deseó escapar a un mundo en el que existieran eso seres mágicos.
Tras analizar su vida de una manera más profunda se dio cuenta de que jamás había tenido contacto con ninguna otra persona, jamás había tenido un amigo, la única persona con la había hablado era su padre, nunca antes había sentido la brisa del viento sobre rostro y temía a la luz del sol pues jamás se habían abierto las cortinas de su casa, era como si toda su vida hubiese pasado en una enorme cripta; ¿Cómo iba a salir de su casa?, ¿Cómo conocería a los aldeanos de aquel lugar, ella estaba sola, sin embargo desde que cumplió 18 había tenido pesadillas recurrentes, había visto rostros en su mente que nunca en su vida había visto, ¿Cómo era posible que estas personas estuvieran paseando por su mente?, creía que se estaba volviendo loca, su mente le estaba haciendo una mala jugada y ella no sabía cómo manejar este tipo de situación, era como si esas personas la estuvieran mirando de una forma acusadora.

Siempre tuvo sus preguntas respecto a todo eso que pasaba en su cabeza, incluso lo comento con su padre, pero este decía que tal vez estaba cansada, era como si él le estuviera ocultando algo, estaba segura de que él sabía algo. Corrió a la habitación de su padre esperando encontrar respuestas, pero lo que encontró fue algo completamente impactante; en la habitación ya no se encontraba su padre, estaba la ropa con la que lo dejo después de haberle llorado por horas pero no había señales de él, parecía que el viento se lo había llevado, desconcertada siguió buscando respuestas en aquella habitación pero lo único que pudo encontrar fueron algunos libros llenos de polvo que estaban en otro idioma que jamás había visto, sabía leer y hablar varias lenguas antiguas pero ninguna se parecía a la que estaba en esos libros, parecía que eran de otro mundo y se preguntaba si acaso eso tenía que ver con que su padre siempre estuviera ocupado, ¿estaría buscando respuestas?, ¿estaría aprendiendo alguna disciplina nueva?, no estaba segura de nada pero no pensó ni por un instante que esos libros podían contener la respuesta a más de una de sus preguntas.