4.15.2014

ENCUENTRO CERCANO

Sin poder dormir Casandra salió aquella noche a pasear por las calles, armada con todas las armas posibles, por si tenía que enfrentar a la bestia. Caminaba en medio de las oscuridad pensando en cómo podrían vencer a esa mujer, pero a medida que pasaban los minutos, se convencía a si misma de que no encontraría la respuesta, miro al cielo y vio una hermosa luna llena de pálido color carmesí y por un momento creyó que la luna le daría la respuesta.
A lo lejos vio que un hombre corría a toda prisa, ella corrió detrás de él para saber lo que pasaba y justo cuando creyó que lo alcanzaría vio que la mujer de las sombras lo perseguía, aquel hombre tropezó y cayó al suelo, en eso la mujer que parecía no poseer un cuerpo lo alcanzo. Casandra pudo ver como aquella mujer tocaba lentamente a la sombra de aquel hombre y como este se llenaba de pánico, se llenaba de angustia. Decidida a actuar utilizo una especie de sustancia que estaba hecha a base de luz ultravioleta llamada “luxum”, al estrellarse aquel pequeño frasco contra el suelo y cerca de la sombra, ésta se apartó inmediatamente abrumada por la potente luz que produjo aquella extraña sustancia; eso le dio tiempo al hombre para que escapara.
La sombra se olvidó por completo de la víctima a la que perseguía y concentro su atención y su ira en aquella mortal que se atrevió a interrumpir sus intenciones obscuras. Casandra un tanto aterrada, sabía que tenía un arma en contra de aquella  mujer, creía que si utilizaba todo su “luxum” podría vencerla, pero también sabía que si eso no la mataba, estaría completamente expuesta, sin embargo; de algo estaba segura, la luz incandescente es algo a lo que esa mujer no podía acercarse, sabía que el fuego no la asustaba, pero sabía que la luz del sol sí. Y aunque tenía bastante “luxum” sabía que no podía agotarla en ese momento.
La mujer de las sombras caminaba en dirección a ella y a medida que avanzaba, Casandra se sentía cada vez más desprotegida, sin embargo no dudo en utilizar otra pequeña porción de su magnífica poción, la lanzo en dirección a la mujer de la obscuridad y esta estallo justo cuando atravesaba su cuerpo de tinieblas, Casandra escucho un grito de terror que parecía venir de las entrañas de la sombra, eso la dejo helada... era como si la sombra estuviese absorbiendo a alguien más y aunque  la sombra se reconstruyo rápidamente, los gritos no cesaban. Aquellos gritos eran tan aterradores, tan estrepitosamente agudos que muchas de las ventanas de las casas se rompieron, eran gritos de terror, como si alguien estuviera en grave peligro; y a medida que los gritos eran más continuos, la gente despertaba y se asomaba para saber lo que pasaba.
Nadie podía creerlo, la mujer de las tinieblas parecía estar agonizando, gritaba con ira y al mismo tiempo con horror; y nadie podía creer que esta caza-fantasmas pudiera retener a la sombra, sus tres compañeros llegaron preguntándose como lo había logrado, todos los aldeanos se sentían de la misma manera, ¿acaso era posible que al fin todo volvería a estar en paz con la llegada de estos cuatro cazadores de fantasmas?
La sombra salió huyendo, pero nadie advirtió que el color de la luna era tan rojo como la sangre y con ello la ira de aquel espíritu había aumentado, y aun cuando se sentía adolorida, en su escape mato a toda forma de vida (sin querer) que se encontró a su paso, plantas, animales y un par de personas.


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Gritos de la sombras